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Mitologia Griega
atlas titán

En la mitología griega, Atlas era un titán muy poderoso de la segunda generación de titanes, que antes de ser castigado por Zeus, gobernó un reino más allá de las columnas de Heracles (Gibraltar) que se llamaba Atlántida.

El nombre de Atlas, se originó debido a que este titán sostenía el cielo, no muy lejos del jardín de las Hespérides, en el extremo oeste del firmamento de la tierra.

Por su participación en la Titanomaquia, guerra contra los dioses olímpicos, fue sentenciado a sostener la bóveda del cielo sobre su cabeza y sus manos. Pero según otro mito, se dice que Perseo, con la ayuda de la cabeza de Medusa, convirtió a Atlas en una roca (una montaña del Atlas en el noroeste de África).

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Origen de Atlas

El padre de Atlas fue el titán Japeto (hijo de Urano y Gea) y de la ninfa Clímene, también llamada Asia (hija del Océano y su hermana Tetis).

Tuvo tres hermanos los cuales fueron:

  • Prometeo
  • Epimeteo
  • Menecio

Atlas y sus hijas

Atlas tuvo muchas hijas, entre las que se pueden nombrar a las Hespérides, las Pléyades, Calipso y las Híades.

Las Hespérides eran ninfas que cantaban con voz suave y melodiosa. Ellas representaban los colores del atardecer en el cielo en el lejano oeste. Las Hespérides se llamaban:

  • Hesperia
  • Egle
  • Aretusa
  • Lípara
  • Eritia
  • Astérope
  • Crisótemis

Las siete Pléyades eran las hijas de Atlas con la ninfa marina Pléyone (la reina viajera del mar), las cuales eran bellas ninfas de considerables encantos. Ellas se llamaban:

  • Mérope
  • Celeno
  • Maya
  • Alcíone
  • Electra
  • Táigete
  • Estérope

Por otro lado, las Híades también eran las hijas de la unión de Atlas y Pléyone, y personifican a un grupo de estrellas de la constelación Tauro y se les consideraba como las ninfas creadoras de lluvia. Las Híades se conocían con los siguientes nombres:

  • Ambrosia
  • Eudora
  • Fésile
  • Phoeo
  • Silesia
  • Córonide
  • Polixo
  • Dione

El castigo de Atlas impuesto por Zeus

Según la mitología griega, Atlas junto con su hermano Menecio fueron aliados de Kronos líder del ejercito de titanes en la guerra de Titanomaquia contra Zeus y los dioses del Olimpo. Esta guerra duró diez años y Zeus obtuvo la victoria.

Zeus como castigo, envió a Menecio a Tartarus, después de haberlo derribado con su rayo, debido a su maldad y audacia.

Pero Atlas como líder militar, fue condenado a llevar el cielo sobre sus hombros cargando el firmamento en el extremo noroeste.

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El jardín de las Hespérides

Este hermoso jardín era un lugar encantado donde fluía la bebida de los dioses. Se dice que se encontraba en las laderas del Monte Atlas, en un lugar más allá del océano, donde Atlas trabajaba a veces como jardinero y donde dejaba pastar a sus mil ovejas y sus mil vacas.

En este Jardín, Hera decidió mantener bajo la protección de Atlas (antes del castigo de Zeus) los frutos del manzano dorado, un regalo que le hizo Gea.  Pero al ver que las hijas de Atlas, las Hespérides, estaban robando las manzanas, colocó a la serpiente Ladón gigante (que era un dragón en forma de serpiente) envuelta alrededor del manzano para que nadie pudiera acercarse al árbol y al mismo tiempo se encargara de vigilar a sus manzanas de oro.

Para algunos, el mismo Atlas fue quien construyó los fuertes muros alrededor del jardín y expulsó a los extraños de su dominio, y de nuevo envolvió a Ladón alrededor del manzano dorado, porque Temis le advirtió que algún día un hijo de Zeus vendría y arrancaría el árbol.

Atlas y la onceava tarea de Hércules

La onceava tarea que el rey Euristeo le exigió a Hércules, fue que devolviera los frutos del manzano dorado guardado en el jardín de las Hespérides. Hércules, sin saber dónde estaba el Jardín de las Hespérides, le pidió consejo a Prometeo el hermano de Atlas.

Prometeo le aconsejó a Hércules que no recogiera las manzanas él mismo, sino que fuera el gigante Atlas que las recogiera. Pero para conseguir esto debía aliviar la carga de la bóveda celeste que Atlas cargaba sobre sus hombros.

Fue entonces cuando Hércules partió hacia la tierra natal de Atlas en el lejano oeste después de liberar a Prometeo. Al llegar al jardín de las Hespérides, Hércules se acercó a Atlas y le pidió que reuniera para él las manzanas del manzano dorado.

Aunque Atlas estaba muy ansioso por mantener las manzanas doradas en su jardín, aceptó recogerlas y entregarlas a Hércules, porque para él era la única ocasión que tenía para descansar de su pesada carga, ya que anhelaba un respiro y un momento precioso de relajación.

Atlas primero le pidió a Hércules que se deshiciera del dragón Ladón, y éste aceptó matar al dragón disparándole una de sus flechas. Una vez conseguido su cometido, Hércules temporalmente tomó el lugar de Atlas.

El gigante Atlas regresó con tres manzanas doradas reunidas por sus hijas, las tres Hespérides, pero al probar la libertad, se negó a recuperar su carga y le anunció a Hércules que él mismo le llevaría estas manzanas al rey Euristeo. Para ello, le propuso a Hércules llevar la bóveda celeste durante el tiempo necesario para cumplir esta misión.

Hércules que fue avisado por Nereo de nunca aceptar tal propuesta, decidió recurrir al engaño, por lo que fingió aceptar y le pidió a Atlas que tomara por unos momentos la bóveda celeste en su lugar, mientras él colocaba una almohadilla cómoda sobre su cabeza y hombros.

El truco funcionó a la perfección y Atlas muy ingenuo, puso las manzanas doradas en el suelo y tomó la carga de la bóveda celeste sobre esos hombros nuevamente. Hércules recogió rápidamente la fruta y huyó, mirando irónicamente a Atlas mientras se alejaba del lugar.