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Mitologia Griega

Apolo dios del sol

apolo

Apolo en la mitología griega es uno de los dioses griegos más importantes. Apolo era conocido como el dios del sol, también se lo conocía como el dios de las enfermedades, la curación, la protección contra el mal, la armonía, la colonización y la perfección.

Apolo protegía y amenazaba desde los cielos, luego de Zeus fue el dios más poderoso. Hijo de Zeus y de Leto, nació luego de su melliza Artemisa.

Atributos de Apolo dios del sol

Los principales atributos con los que se representaba al dios Apolo eran el arco y la flecha. Otros atributos con los que se lo representaba tambiepn eran, la cítara (un instrumento similar a la lira), la espada, el laurel, el cual se utilizaba en sacrificios y también para realizar la corona de la victoria en los Juegos Píticos, juegos que eran realizados en su honor cada cuatro años en la ciudad de Delos.

En ocasiones también se lo representaba con la palmera ya que nacío bajo una en Delos.

En el arte se representaba al dios del sol como un hombre joven, sin barba y guapo, en ocasiones cargando una cítara o un arco, o recostado sobre una palmera.

Apolo al ser el dios de la colonización, era quien aconsejaba sobre las colonias, principalmente durante la mejor época de la civilización griega, de 700 a 550 a.C. Según la mitologia griega, Apolo fue quien ayudó a fundar la ciudad de Troya.

Nacimiento de Apolo

nacimiento de apolo

Fruto de la relación entre Zeus y Leto, nacieron Apolo y Artemisa, su hermana melliza. Hera, esposa de Zeus al descubrir la infidelidad de su esposo, amenazó con descargar todo su enojo sobre la tierra en la que Leto diera a luz. Por esta razón en ninguna ciudad acogían a la joven Leto.

Fue así como Leto llegó a la isla de Delos, una isla que constantemente cambiaba su posición en el mar, lo que permitiría a la joven escapar de la isla de Hera con mayor facilidad. Fue así entonces como Leto dió a luz en esta isla a dos mellizos, Apolo y Artemisa.

A modo de agradecimiento por darle acogida al nacimiento de sus hijos, Zeus puso fin a la maldición de la isla y la fijó en el Océano, protegiéndola de la ira de la diosa de los dioses. Más tarde la isla de Delos sería consagrada un culto al dios del sol, convirtiéndose en uno de los principales santuarios a Apolo.

Tras el nacimiento de los mellizos y al no poder soltar su ira sobre Leto, Hera envió a la serpiente Pitón (divinidad profética) contra la joven. Pero el joven Apolo armado con el arco y flecha que el dios Hefesto le había forjado se enfrentó a la serpiente en una frenética batalla quitándole la vida. Fue así como Apolo obtuvo el carácter de dios profético.

Según algunas obras literarias, Hera intentó acabar con Leto nuevamente al enviar al gigante Ticio a asesinarla. Nuevamente sería Apolo junto con su hermana melliza quienes protegerían a su madre. Ambos hermanos vencieron al gigante, logrando que Zeus lo encadene al Tártaro a modo de castigo.

Mitos del dios Apolo

Mito de Níobe

Níobe, la reina de Tebas, aseguró ser superior a Leto por haber dado a luz a catorce hijos, mientras que Leto habría dado a luz y criado dos. Como castigo a esto, Leto pidió a sus hijos que asesinaran a los hijos e hijas de Níobe, petición que fue realizada inmediatamente.

Los catorce hijos fueron asesinados por las flechas de los hermanos Apolo y Artemisa. Níobe debido al dolor por la muerte de sus hijos, dejó Tebas y se refugió en Asia, donde lloró sin parar hasta convertirse en piedra. De sus lágrimas se formaron las fuentes del río Aqueloo.

Mitos musicales

Aunque se representa al dios del sol con una gran cantidad de instrumentos musicales, dominando todos ellos, el instrumento que más lo caracteriza es la lira, instrumento de cuerda que le fuera entregado por el dios Hermes. Este instrumento estaba construido con el caparazón de una tortuga y los ligamentos de un buey serían las cuerdas.

Apolo creía que era el mejor músico de todos los reinos. Quienes lo enfrentarán en el campo de la música debían asumir su derrota o de lo contrario sufrir la ira del dios. El dios Pan enfrentó a Apolo en un duelo musical, y aunque el aceptó su derrota frente al dios, quién puso en duda la victoria del dios de la música fue el rey Midas, quien estaba presente en el duelo. Por esta razón fue castigado haciéndole crecer dos grandes  orejas de burro.

Otro que tuvo un brutal castigo por parte del dios fue el sátiro Marsias, quien orgulloso con su habilidad de tocar el aulós (instrumento de viento), se atrevió a desafiar a Apolo en un duelo musical. Aunque el sátiro fue capaz de demostrar sus dotes musicales, Apolo resultó victorioso ya que la lira es un instrumento que permitía acompañarse simultáneamente con el canto, mientras que el instrumento de viento no permitía esto. Como castigo por desafiar a un dios, Apolo cólgo a Marsias de un árbol y su piel fue arrancada.

Amantes del dios Apolo

El dios de la belleza, nunca escogió una pareja estable, tuvo una gran cantidad de amantes, con quienes satisfacía sus deseos sexuales, estas podían ser tanto de sexo femenino como masculino.

Apolo y Dafne

apolo y dafne

Una de las relaciones más conocidas del dios debido a una gran cantidad de representaciones en las artes es la que lo unió con la ninfa Dafne. Según el mito de Apolo y Dafne, el dios comenzó a burlarse del pequeño Cupido ya que para él no era tan hábil con el arco y la flecha como el, quien creía que no tenía rival. Cupido ofendido decidió vengarse del dios.

Obtuvo una flecha de oro y una de plomo. La primera tenía el efecto de enamorar a todo aquel alcanzado con ella, mientras que la flecha de plomo causaba el efecto contrario, quién recibía el flechazo rechazaba cualquier proposición de amor. Para realizar su venganza, Cupido disparó su flecha de oro hacia Apolo, mientras que alcanzó con la flecha de plomo a la ninfa Dafne, quien terminó rechazando todas las proposiciones amorosas de Apolo.

Estas propuestas amorosas de Apolo se hicieron cada vez mas insistentes, por lo que la bella ninfa decidió correr para escapar del dios. Al ver que no podía escapar del dios, Dafne suplicó a la diosa Gea para que ésta la ayude a escapar. La diosa en respuesta a las plegarias de la ninfa la transformó en un árbol, el laurel, para que de esta forma pudiera escapar a los deseos sexuales del dios. De todas formas, Apolo continuaba enamorado de Dafne  y continuó sintiendo un gran amor por el árbol, es así como escogió el laurel como uno de sus principales símbolos característicos.

Apolo y las dos hermanas, Leucótoe y Clitia

El dios, enloquecido por la belleza de Leucótoe, decidió hacerse pasar por la madre de ésta para poder acceder a su habitación y una vez dentro lograr mantener relaciones con la joven. La hermana, Clitia, celosa porque su hermano recibía la atención de un dios, decidió denunciar la relación a su padre. Éste último producto del enojo ordenó enterrar a su hija viva por la verguenza que había traído a la familia.

La hermana Clitia al ver que la muerte de su hermana no hizo que el dios Apolo comenzara a fijarse en ella, enfermó y murió de pena. Como castigo por lo que la joven había hecho, el dios decidió convertirla en girasol, esta es la razón por la que la planta se encuentra condenada a seguir por la eternidad el movimiento del principal astro, el sol, el cual es la encarnación de Apolo-Helios.

Relaciones amorosas homosexuales

Apolo y Jacinto

apolo y jacinto

Jacinto era un hermoso joven espartano, del cual el dios estaba enamorado. En una competencia atlética, de las más valoradas en Esparta, el joven Céfiro, desvió la trayectoria de un disco que había sido lanzado por Apolo, éste impacto en la cabeza de Jacinto, matándolo al instante. Como castigo por esto, el dios transformó a Céfiro en un viento, mientras que a Jacinto, su amado, lo transformó en una flor.

Apolo y Cipariso

Cipariso fue otro joven que recibió la atención del dios. Como regalo hacia éste, el dios le hizo entrega de un ciervo blanco domesticado. Desafortunadamente, mientras se encontraba de caza, Cipariso de forma accidental clavó su lanza en el costado del ciervo, el cual minutos más tarde murió. Muy mal ante este hecho, Cipariso suplicó al dios que le permitiera llorar al animal eternamente. Apolo accedió ante dicha petición y convirtió al joven en un ciprés. Entonces, cuando un tronco de los cipreses resbala gotas de savia serían las lágrimas que el joven Cipariso derrama eternamente.